Gaudium, vino de alta expresión

(Foto: Walter Otto)

Los vinos de alta gama cerraban la cata-conferencia que con dedicación había dirigido Joel Martínez, Director de Exportaciones de Marqués de Cáceres, para el atento público presente. Un breve período de silencio, como para hacer una distinción con los vinos tradicionales que se habían catado previamente, precedió la cata del Gaudium. Como si ese silencio fuera necesario para realzar el efecto que el intenso rojo cereza profundo de este vino de alta expresión ejercía sobre el público. O apreciar el imperceptiblemente delgado pero preciso borde azafranado que forma el vino en las paredes de la copa. En todo caso, luego de que se rompiera el silencio y Joel comenzara a hablar de este vino, se sintió con fuerza sus aromas a frutas, tan intensos como su color, entre las que destacan las frutas negras del bosque y las bayas rojas, que contrapuntean con notas especiadas que juegan a su vez con un fondo de tinta china y caja de habanos. La elegante facilidad con que se desliza en boca, sedoso, carnoso y sabroso con taninos amables revelaban amplitud y generosidad. Todas esas características reunidas definen un vino moderno que, de algún modo, constituye un acto de provocación. Sobretodo porque Gaudium, y otros vinos de alta expresión de la Rioja, se presenta como un producto superior a los tradicionales de una región que tiene más de un siglo haciendo vinos.

Vinos de alta expresión
El Gaudium es miembro de una nueva y controversial familia de grandes vinos, agrupados por el epíteto de alta expresión por el Consejo Regulador de la Rioja. No obstante, la resistencia que han mostrado algunos tradicionalistas frente a estos vinos modernos, los vinos de alta expresión son la respuesta de vitivinicultores del Viejo Mundo (principalmente españoles), a la producción moderna y supertecnificada de las bodegas de California. Pueden ser comparados con los vinos premium de bodegas chilenas y argentinas. Son vinos producidos con tecnología de punta, las mejores técnicas del mundo (enólogos consultores o titulares) y guardas en los mejores barriles de roble francés.

Algunos vinos de alta expresión tienen en común que su carácter se aleja tanto de la cepa como del terroir. Esto no ocurre con Gaudium gracias a los esfuerzos de Enrique Forner, quien en su proyecto vitivinícola, se dio cuenta hace muchos años del valor de producir vinos con un esquema single-estate; lo que era ya el inicio de una aproximación de esa bodega a la valoración del terroir. Forner limitó el aprovisionamiento de uvas a las provenientes de vitivinicultores vecinos asegurando así la homogeneidad micro climática de sus vinos. En la Rioja hay otros promotores del esquema single-estate. Es el caso de Alvaro Palacios quien produce La Ermita, un vino signado con esta huella y muy apreciado a nivel internacional. Palacios cree que en este esquema reside la opción de lograr una calidad excepcional. Para una entrevista que le hiciera en 2006 Wine News declara: “Lo que queremos establecer en nuestra zona oriental es precisamente las diferencias geo-climáticas y varietales entre uvas que crecen en distintas áreas de La Rioja, mostrando, cuan distintivos pueden ser los sabores de cada región expresados en vinos absolutamente dignificados”.

Marqués de Cáceres

Henri Forner, quien se había mudado a España durante la Guerra Civil, hizo un glorioso retorno a su patria fundando Marqués de Cáceres en 1970. Esta empresa contó con la asesoría de Emile Peynaud, prestigioso enólogo de Burdeos. Entre Peynaud y Forner seleccionaron una de las áreas más importantes para la viticultura española: Cenicero en Rioja Alta; región de suelos calcáreos, rodeada por el Ebro, que se beneficia de un microclima delimitado por el Cantábrico al norte y la Sierra de la Demanda al sur.

Empeñado en importar las prácticas de los viticultores bordeleses, Forner introdujo en la Rioja la práctica de procesar sólo uvas cosechadas en el área inmediata (estate bottling). Esto cambiaba las prácticas locales que eran más laxas en este sentido e iniciaba una aproximación a la estructuración del carácter de un futuro terroir dadas las características únicas del clima, suelo y viñedos de Cenicero. La influencia francesa en Marqués de Cáceres ha continuado hasta el presente, puesto que Michel Rolland es consultor en vinos de la empresa.

Gaudium

Es el vino más prestigioso de Marqués de Cáceres. Está preparado con uvas Tempranillo (95 por ciento), Garnacha y Graciano (5 por ciento entre ambas) cuidadosamente seleccionadas y cosechadas a mano de los viñedos más antiguos de la Rioja Alta, que tienen entre 70 y 110 años, lo que los hace anteriores a la philloxera (que atacó a los viñedos europeos a finales del siglo XIXy comienzos del XX). Esta edad de los viñedos determina bajos rendimientos por hectárea y gran carácter en las uvas. Se elabora de forma manual por fermentación maloláctica. Perma¬nece durante 18 meses en barricas nuevas de roble francés. Antes de su comercialización se deja reposar en botella por un mínimo de dos años. Tiene una guarda ideal de entre 12 ó 15 años, pero su máxima frescura la alcanza a los 10 años de edad. Es ideal para grandes celebraciones con carnes asadas, a la parrilla o en salsa; carnes de caza ligera y quesos suaves.

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